 Pero le perseguía la sombra de su silueta pequeña, un cuerpo de adolescente y una escasa presencia física agravada por una fragilidad anímica que le hacía caer en unas agudas crisis de ansiedad, mala compañera de viaje del ser humano en general y del deportista en particular.
Si tienen que viajar con la casa a cuestas a Sudáfrica, viajarán. Todo sea por Jesusito, como le llaman en casa
En resumidas cuentas, que casi todos pensábamos que era un buen jugador para el Sevilla... pero que nunca daría el salto a la élite nacional e internacional, entre otras cosas porque era incapaz de vivir fuera de su entorno y no soportaba ni la concentración rutinaria del equipo en el que había crecido como futbolista.
Eso era antes, ahora estamos ante un futbolista hecho y derecho, que a sus 25 años es algo más que un extremo veloz de largo recorrido, que ataca como antes, que se remanga para defender y que regatea con tanto descaro como efectividad. A nada que se lo proponga, incluso, podrá marcar entre ocho o diez goles por temporada.
Además, ha echado cuerpo, ha ganado en fondo físico y parece haber superado sus problemas personales hasta el punto de que le ha dicho a Vicente del Bosque que si cuenta con él viajará a Sudáfrica como uno más y si tiene que estar concentrado mes y medio porque la selección llega a la final, ahí estará él, calladito y reservado, pero al amparo de Sergio Ramos y de Güiza, sus padrinos en la selección.
Jesús Navas es un valor añadido en una selección de toque, juego en corto y combinativo. Bien que lo sabía el seleccionador
Eso sí, intentará, por si acaso, que sus seres más queridos no anden muy lejos, aunque para ellos pueda resultar tan traumático como para él viajar hasta el fin del mundo. Si tienen que viajar con la casa cuestas, viajarán. Todo sea por Jesusito, como le llaman en casa y en su pueblo de Los Palacios y por el equipo nacional que le puede necesitar más de lo que pueda parecer en un principio.
Jesús Navas es un valor añadido en una selección de toque, juego en corto y combinativo. Bien que lo sabía el seleccionador cuando esperó pacientemente a que el jugador se sintiera seguro, curado de mente para dar el paso y el visto bueno, olvidándose de cualquier otro problema anterior. Fue casi una llamada a la carta, pero lo importante es que la “roja” contará con un jugador distinto, un extremo que abre el campo, encara y desborda. Un extremo con una sexta velocidad para los momentos de máxima necesidad. Xavi, Iniesta, Xabi Alonso, Cesc... entenderán a la perfección sus carreras en velocidad y su visión de juego tendrá un nuevo aliado.
Palabras clave: Jesús Navas, Sevilla, Vicente del Bosque, selección española, Los Palacios.
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