 |
|
IBRAHIMOVIC Y CRISTIANO RONALDO
¿Es obligatorio celebrar un gol?
Cristiano Ronaldo lanzó esa pregunta la semana pasada cuando no festejó el tanto de Xabi Alonso. No hay norma escrita sobre el asunto, pero el fútbol suele preferir la fiesta a la indiferencia, aunque las excepciones abundan.
Miguel Lartategui
|
|
No existe deporte donde no se celebren sus victorias. Hasta en el ajedrez, más dado al sosiego de la inteligencia, tiene su propio espacio de arrebato pasional. Minúsculo, porque la quietud apelmaza, pero en ocasiones el frenesí escapa a la calma del tablero. En el fútbol ocurre lo contrario. La norma proclama la apoteosis y la exaltación de los triunfos. La excepción es el silencio. Aunque en esta temporada esa alteración de la normalidad se ha extendido en la Liga BBVA. Cristiano Ronaldo e Ibrahimovic tienen buena culpa de ello.
“Hay que ir a celebrar los goles por más que te mueras porque para el compañero es lindo”, afirma Pablo Aimar
Zlatan Ibrahimovic nunca ha sido amigo del festejo del gol ajeno. Ya en el Inter de Milán tuvo problemas con ese tipo de situaciones. La temporada pasada, con el título de liga en la mano, el sueco se enfadó tras un gol de su compañero Balotelli. Quería marcarlo él para conseguir el galardón de máximo goleador que ya rozaba con las manos. No celebró aquel tanto y después pidió el cambio.
En Barcelona, el espigado delantero ha proseguido en ocasiones esa espiral de frialdad e indolencia hacia el resto. En la segunda jornada, el sueco asistió a Messi para que marcara el segundo gol ante el Getafe. El argentino se dirigió a él con la gratitud como respuesta, aunque para entonces Zlatan ya se había dado la vuelta con el desdén de los que se sienten superiores. Sólo respondió cuando Leo le abrazó. Algo parecido ocurrió en Gijón, cuando Pedro marcó el gol de la victoria. Ibrahimovic se encontraba desmarcado y solo, predispuesto para el goce. Sin embargo el tinerfeño decidió asumir el riesgo. Zlatan se quedó parado ante su desilusión, que no la del barcelonismo, que festejaba el tanto del canterano. “Es un defecto no ir a celebrar los goles con los compañeros. Está muy mal”, afirma el futbolista Pablo Aimar, dado también a ese tipo de trifulcas en Valencia y Zaragoza.

“Si tuviera chicos a los que entrenar, les diría `vayan los once a celebrar el gol´. Me parece perfecto que sea un festejo de todo el equipo”, prosigue el argentino
Cristiano Ronaldo también ha caído en ese desapego del triunfo forastero. Ante el Almería, tras errar un penalti, no aclamó el gol de Benzema. “No creo que haya hecho nada malo”, le justificó Pellegrini. “Me dio rabia fallarlo. Me quedé enfadado porque no me gusta perder ni fallar. Mi reacción va a ser siempre así”, dice el 9 del Real Madrid. Dos meses y medio después, su profecía se ha vuelto a producir. Frente al Villarreal se repitió el argumento. Tras quitarle Xabi Alonso la pena máxima y, según laSexta, después de que el tolosarra le llamara “mentiroso”, el portugués no festejó el tanto del donostiarra. Ni siquiera cuando éste le encomiaba a abrazarle. “No es obligatorio celebrar siempre los goles, ¿verdad? Cuando marco un gol, Casillas no viene a abrazarme. No pasa nada. ¿Era obligatorio celebrarlo?”, se justifica Cristiano.
“Hay que ir a celebrar los goles por más que te mueras porque para el compañero es lindo”, responde a esa pregunta el argentino Aimar. “Si tuviera chicos a los que entrenar, les diría `vayan los once a celebrar el gol´. Me parece perfecto que sea un festejo de todo el equipo”, prosigue.
Los directores del festejo
Muchos futbolistas no sólo firman esa doctrina anunciada por Aimar, sino que buscan uno a uno a todos sus compañeros para que se unan a la gran melé del fútbol. Puyol y Arbeloa son esos buscones en Barcelona y Real Madrid. Su posición en el campo no es óbice para que lleguen los primeros al gran abrazo sindical. Ellos aglutinan y organizan la secuencia. Son los directores del festejo, quizá porque ellos se encuentran tan lejos de saborear los goles propios que prefieren disfrutar con el gusto de los otros. ¿Quién se hará con los galones cuando ambos coincidan en la selección española?
Pep Guardiola tenía ese papel cuando jugaba. Ahora, en la fría banqueta de la banda, aboga por la misma filosofía. La semana pasada reprendió a su futbolista Thiago tras su gol ante el Racing. El canterano corrió hasta la banda para abrazarse a su amigo Jonathan. “Estas cosas no se pueden hacer a su edad. Debe abrazarse con sus compañeros y seguir trabajando”, señaló en público el entrenador azulgrana.
El filósofo Goñi Zubieta ha teorizado sobre este tipo de ceremonias futboleras. En su libro Futbolista: filosofar a través del fútbol observa cómo este tipo de situaciones han mutado hacia “un cierto individualismo que antaño no existía”. Incluso algunos futbolistas apartan a sus propios compañeros para profesar su festejo en soledad. “Antes consistían casi exclusivamente en formar un gran abrazo colectivo, como si el protagonista se fundiera con todo el equipo”, añade Zubieta. Pero algunos jugadores ni siquiera atienden a esa lógica. Son aquellos que creen que un festejo es la celebración de algo extraordinario. Y para ellos, el gol es algo cotidiano.
Palabras clave: Cristiano Ronaldo, Ibrahimovic, FC Barcelona, Real Madrid, Aimar, Puyol, Arbeloa, Guardiola, Thiago, Goñi Zubieta, celebración de goles, celebrar goles.
|
|
| 0 COMENTARIOS
|
|
|
| |
|
Para dejar tus comentarios, debes ser usuario registrado de Mediapunta. Puedes darte de alta aquí.
|
|
|
|
|
|
| MÁS MEDIAPUNTA |
|
|
| PUBLICIDAD |
|
|
| NOTICIAS |
|
|
| SE HABLA DE... |
|
Raúl, Messi, Real Madrid, Barcelona, Nico Abad, Xavi, Guti, Villa, Maradona, Torres, Riquelme, Villar, Sergio Ramos, Valencia, Pelé, Gerard, Sevilla, Robben... |
|